domingo, 29 de diciembre de 2013

"You must give up the life you planned in order to have the life that is waiting for you"

Joseph Campbell.

sábado, 7 de diciembre de 2013

O tempora, o mores.

Soy el miedo de estos tiempos. La desesperación contenida en decisiones ajenas, la angustia, el preguntarse qué ahora, qué sigue, qué otra obra hay que montar y creerla como cierta. Qué y cómo. La preocupación por ser feliz sin saber si estoy siéndolo ahora. El tiempo huye irremediablemente. El futuro se ha tomado el presente y lo ha llenado de sus imprecisiones. Y ahora, Alejandra, ¿qué haré con el miedo? Se me hunden estas gigantescas embarcaciones sobre el cuerpo y ya no me permiten la vida. El destino con su sarcástica forma de existir se acerca y me habla al oído, pero sólo oigo el eco de su infatigable risa. El Dios de la máquina baja de su sitio y desarticula este fin de acto. Todo ha cambiado y debo ser otra. Pero no quiero, no puedo, ser de nuevo otra. Y pese a ello me río, frenética, demencialmente. Delusions, delusions.

Mi frente llena de espejismos vuelve a incendiar los textos sagrados para escribir nuevos manuscritos.

Ningún sueño puede ser consagrado.

domingo, 1 de diciembre de 2013

"When I desire you a part of me is gone: my want of you partakes of me"

Anne Carson, Eros the Bittersweet.

martes, 13 de agosto de 2013

Debo admitir, por otro lado, que mi recorrido por la vida ha sido hasta ahora el clásico recorrido de un cobarde. No paro de tener miedo. No paro de pensar lo que haré. No paro de pensar que nunca hice lo que pensé que haría.

Diego Meret.

jueves, 8 de agosto de 2013

¿Pero dónde es mi casa y dónde mi cordura?

A esta hora la tarde se transforma: hay silencio y el cielo y la luz se confunden. Las cosas parecen inmóviles, los pasos de la gente que transita en la calle no se oyen y sólo los cerros se perfilan como una permanencia. El único mundo que logro observar es el que me permiten los márgenes de la ventana. Y a ese me aferro, como si fuera el retrato más sincero de la existencia. Comienzo a escuchar The fallen, de John Lunn, por ser la música que ha acompañado mis últimos días. Estoy tan sola que me embarga una auténtica y poderosa felicidad. Hay este espacio dentro que no es mío, que nadie habita, esta conciencia de ser a la que no he optado y que me colma de paz. Ajmátova viene a mi mente y me repite aquella única frase de su poema: "¿Pero dónde es mi casa y dónde mi cordura?". Su voz hace eco en mi memoria y me pide que responda. La patria, la infancia, las tierras extranjeras, los amigos, los amantes, la familia, yo misma: nada ha sido mi hogar. He vagado indistintamente sin nunca pertenecer. Entonces, ¿dónde es mi casa? Y sé que es aquí; es este espacio que se abre, es este solo momento de la tarde.

sábado, 30 de marzo de 2013

Y si llego aquí es gracias a los años. He tenido dos espacios como este, y ahora ninguno parece haber sido mío. Me parecen apenas trazos difusos de una que fui yo y que ahora es de nuevo. Empiezo en blanco, como si la virtualidad me permitiera cambiar de piel y de alma.

P.S.: Es mentira. Soy la misma, pero necesito imperiosamente ser otra para no asfixiarme con esta que sufre y que escasamente olvida. Por eso comienzo con el autoengaño. El primer paso a ser una igual pero ligeramente diferente (y mejor, por qué no).